La fangoterapia se vale de la arcilla y del barro para mejorar la salud en numerosas patologías. La arcilla, cuyo uso terapéutico se remonta a los albores de la humanidad, posee diversas propiedades, entre las cuales destacan su capacidad refrescante, antiinflamatoria y cicatrizante. Puede administrarse tanto por vía interna, oralmente, como por vía externa, mediante cataplasmas y compresas.
La tierra es nuestra casa y junto con nosotros la de innumerables seres que vienen a la vida, con los cuales formamos una cadena infinita e inagotable de vida. La tierra nos sustenta como a sus hijos, nos da casa, abrigo, alimento, goce. Todo se nutre de ella, todas las criaturas encuentran allí su alimento y su hogar.
Podemos caminar con los pies descalzos, rodar, aplicarla sobre nuestro cuerpo y también ingerirla, ella nos ayudará a fortalecernos, a sanarnos. Sólo basta hacer la prueba a la que todos estamos invitados ya que está al alcance de todos.